DESTRUIR BOSQUES ES UN CRIMEN

Desmontes e incendios forestales intencionales arrasan con nuestros últimos bosques nativos, y provocan inundaciones cada vez más perjudiciales. Lamentablemente en Argentina estos crímenes contra la naturaleza no tienen condena: quedan completamente impunes o simplemente se les cobra una multa insignificante. Sumá tu apoyo para que la destrucción de bosques se convierta en un delito penal, se condene a los funcionarios que otorguen permisos de desmonte en zonas protegidas y se obligue a los culpables a reforestar.


DESTRUIR BOSQUES ES UN CRIMEN

Desmontes e incendios forestales intencionales arrasan con nuestros últimos bosques nativos, y provocan inundaciones cada vez más perjudiciales. Lamentablemente en Argentina estos crímenes contra la naturaleza no tienen condena: quedan completamente impunes o simplemente se les cobra una multa insignificante. Sumá tu apoyo para que la destrucción de bosques se convierta en un delito penal, se condene a los funcionarios que otorguen permisos de desmonte en zonas protegidas y se obligue a los culpables a reforestar.


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Debemos lograr que Argentina considere a la destrucción de los bosques como lo que realmente es: un crimen


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Sin condena

A pesar de las prohibiciones que establece la Ley de Bosques, grandes productores agropecuarios y desarrolladores inmobiliarios siguen destruyendo bosques protegidos, muchas veces con la complicidad de funcionarios. Es evidente que en nuestro país las multas económicas no sólo resultan insignificantes en relación al dinero que se gana a costa de la desaparición de nuestros bosques y selvas sino que, además, no logran desalentar la deforestación y la violación de la Ley de Bosques.


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Los bosques

El bosque es vida. Su destrucción implica la muerte de miles de especies, muchas en peligro de extinción; y la pérdida de recursos fundamentales como alimentos, medicinas y maderas. Son hogar y sustento de miles de comunidades campesinas e indígenas. Juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y los caudales de agua y la conservación de los suelos. Son posiblemente nuestro patrimonio natural más importante, pero también el más amenazado y depredado. Los desmontes e incendios forestales provocan inundaciones, desertificación y cambio climático.


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Emergencia forestal

Argentina se encuentra en emergencia forestal: sólo quedan 27 millones de hectáreas de bosques nativos (el 27% de la superficie original). En 2014 el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) advirtió que el 4,3% de la deforestación global ocurre en Argentina, y un reciente informe de la FAO ubica nuestro país entre los 10 en el mundo que más desmontaron durante los últimos 25 años. Tras 20 años de intensa campaña en defensa de los bosques argentinos, Greenpeace luchará por una estricta implementación de la Ley de Bosques y para que la deforestación ilegal sea considerada como lo que es: un crimen.


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